Muerte y desaparición de científicos en EU enciende alertas; investigan posible conexión
La desaparición y muerte de al menos diez científicos y funcionarios del gobierno de Estados Unidos, vinculados a investigaciones nucleares y aeroespaciales, ha encendido las alertas a nivel federal. Las autoridades ya investigan si existe algún nexo entre los casos, que se han registrado desde 2022.
Desde la Casa Blanca se informó que la administración de Donald Trump trabaja de manera conjunta con el FBI y el Departamento de Energía para analizar los hechos y determinar posibles coincidencias. Todos los fallecidos tenían acceso a información clasificada, lo que ha incrementado las especulaciones en torno a los casos.
El propio Trump se refirió al tema y reconoció la gravedad de la situación. “Espero que sea algo aislado, pero lo sabremos en la próxima semana y media”, declaró ante medios. Añadió que se trata de un asunto “bastante serio”.
La portavoz de la Casa Blanca, Karoline Leavitt, indicó que se realiza una revisión integral de todos los casos para identificar similitudes. “No se escatimarán esfuerzos”, aseguró.
Por su parte, el FBI confirmó que busca determinar si existe relación con el acceso a información clasificada o incluso con la participación de agentes extranjeros. El director Kash Patel señaló que, de encontrarse indicios de delito o conspiración, se procederá legalmente.
Aunque la NASA aseguró que, hasta el momento, no hay evidencia de una amenaza a la seguridad nacional, el tema ya generó preocupación en el Congreso. Legisladores han solicitado esclarecer los hechos con urgencia.
Entre las víctimas destacan Michael David Hicks, Nuno Loureiro, Frank Maiwald, Jason Thomas, Carl Grillmair y Amy Eskridge, todos relacionados con áreas científicas sensibles.
Algunos casos han sido especialmente inquietantes. Grillmair y Loureiro fueron asesinados en sus domicilios, mientras que el cuerpo de Thomas fue encontrado meses después en un lago. A esto se suma la desaparición del general retirado Neil McCasland, cuyo caso detonó teorías en redes sociales.
El gobierno estadounidense mantiene abiertas todas las líneas de investigación, en medio de un contexto que combina incertidumbre, presión política y creciente atención pública.
