China inicia ejercicios militares más extensos alrededor de Taiwán y simula bloqueo total de la isla
China inició este lunes los ejercicios militares más amplios registrados hasta la fecha alrededor de Taiwán, en una demostración de fuerza que busca exhibir su capacidad para aislar a la isla de apoyo externo en caso de conflicto, bajo el principio de “una sola China”.
Bajo la operación denominada “Misión Justicia 2025”, el Comando del Teatro Oriental desplegó tropas terrestres, buques de guerra, cazas, artillería y sistemas de fuego real con el objetivo de rodear completamente Taiwán, realizar ataques simulados contra objetivos terrestres y marítimos, así como ensayar bloqueos de los principales puertos taiwaneses.
Se trata de la sexta gran maniobra militar china desde 2022, tras la visita a Taipéi de la entonces presidenta de la Cámara de Representantes de Estados Unidos, Nancy Pelosi, y ocurre en un contexto de creciente tensión regional, agravado por disputas con Japón y la reciente venta récord de armas estadounidenses a Taiwán.
El Ministerio de Transporte de Taiwán informó que más de 100 mil pasajeros de vuelos internacionales se verán afectados por las maniobras, mientras que alrededor de 80 vuelos domésticos fueron cancelados. En tanto, el Ministerio de Defensa reveló que China estableció siete zonas de fuego real, superando las cinco inicialmente anunciadas y marcando un récord en este tipo de ejercicios.
De acuerdo con Hsieh Jih-sheng, subjefe del Estado Mayor General para inteligencia, la presencia militar china no solo incrementa la presión directa sobre Taiwán, sino que plantea desafíos estratégicos para la comunidad internacional y los países vecinos.
Las maniobras comenzaron apenas 11 días después de que Washington anunciara un paquete de ventas de armas a Taiwán por 11 mil 100 millones de dólares, el mayor en la historia. Analistas taiwaneses consideran que los ejercicios envían un “mensaje fuerte” contra la interferencia externa, particularmente de Estados Unidos.
China también exhibió tecnología militar de nueva generación, incluidos robots humanoides, microdrones y perros robóticos armados, lo que refuerza la percepción de que los ejercicios simulan un escenario de ataque real más que entrenamientos rutinarios.
Ante este despliegue, el ejército de Taiwán se declaró en máxima alerta, movilizando 89 aeronaves, 14 buques militares y 14 embarcaciones de la guardia costera, además de realizar ejercicios de respuesta rápida y mostrar sistemas de cohetes HIMARS de fabricación estadounidense.
Taiwán acusó a Pekín de ser el “mayor destructor de la paz” en la región, mientras acelera el fortalecimiento de su defensa aérea y mantiene un despliegue permanente ante cualquier eventualidad.
