Sheinbaum firma reforma que prohíbe doble nacionalidad a candidatos
El decreto de reforma constitucional que exige nacionalidad mexicana única a quienes aspiren a la Presidencia de la República o a una gubernatura fue firmado este miércoles 7 de octubre por la presidenta Claudia Sheinbaum.
La mandataria explicó, durante su conferencia matutina, que la reforma ya cuenta con la aprobación del Congreso de la Unión y de las legislaturas estatales, por lo que el siguiente paso es su publicación en el Diario Oficial de la Federación, programada para la edición vespertina del mismo día. «Ningún presidente o presidenta, gobernador o gobernadora pueden tener doble nacionalidad», afirmó al presentar el decreto.
La medida, que también será aplicable a quienes aspiren a la Jefatura de Gobierno de la Ciudad de México, fue propuesta por Sheinbaum a finales de agosto y aprobada con los votos de la mayoría de legisladores de Morena y sus aliados, así como de la mayoría de los congresos estatales. Su entrada en vigor está prevista para 2028, por lo que no tendrá efecto sobre las elecciones de 2027.
De acuerdo con la mandataria, la reforma busca prevenir la injerencia extranjera en los procesos políticos del país, aunque la Constitución ya contemplaba, en tres artículos distintos, disposiciones sobre nacionalidad para ocupar estos cargos. Diversos funcionarios señalaron que la redacción previa generaba un vacío legal que ameritaba precisarse. A partir de la reforma, quienes tengan doble nacionalidad deberán renunciar a cualquier nacionalidad distinta a la mexicana antes de contender por los puestos contemplados en el decreto.
La medida coloca a México en una posición similar a la de países como Cuba, Nicaragua y Venezuela, donde también está prohibido que el presidente tenga otra nacionalidad.
Durante su discusión, la reforma enfrentó críticas de distintos sectores. El PAN argumentó que la medida vulnera los derechos políticos de millones de mexicanos que viven en el extranjero y señaló una contradicción en el Congreso, ya que diputados y senadores sí pueden mantener otra ciudadanía pese a su responsabilidad en la aprobación de leyes, lo que —según el partido opositor— tampoco garantiza lealtad al país.
Larry Rubin, presidente de la American Society of Mexico y quien tiene doble ciudadanía estadounidense y mexicana, también se pronunció en contra de la reforma. «La lealtad a México no se mide por cuántos pasaportes tiene una persona, sino por sus actos, su trayectoria y el respeto a la Constitución», escribió en la red social X.
